Entrevistado en Dame-Fútbol

marzo 8, 2007 at 2:39 pm Deja un comentario

Dame-Futbol

La gente de Dame-Fútbol me realizó una serie de preguntas que se tradujeron en una entrevista en la sección ‘Cuando calienta el Sol’ de esta página, por la que ya pasó el director de Radio Marca Paco García Caridad.

Desde ya agradezco los (inmerecidos) elogios que me propiciaron y espero poder conocer a estos valencianistas cuando pase por el estadio de Mestalla. Habrá de ser antes del 2009, cuando se inaugurará el ‘Nou Mestalla’ al final de la Avinguda de les Corts Valencianes, en el barri de Benicalap. ¿O se impondrá la plataforma de vecinos?

El texto completo, aquí:

´Cuando calienta el sol´: Federico Winer (Diario Olé)

Apenas unos días antes de la carrera -ligera, decidida y armónica- de Messi, dos personajillos -responden al valeroso nombre de José Carlos De Celis y al tantas veces desfigurado nombre de Vicent Molins– ejecutaban charla con uno de los corresponsales más brillantes establecido en España. Su nombre es Federico Winer (“el nombre completo es Federico Martín Winer”), vive en Barcelona y trabaja para Olé. Visión de Argentina desde España. Visión de España de un argentino. Agarren cerveza, coca-cola, café o té y a leer con calma.

Nuestro último soleado entrevistado llevaba por nombre Paco García y de mayor quería ser químico. Usted, llamándose Federico Winer, ¿qué quiso ser de pequeño?, ¿siempre periodista?, ¿de dónde llega su ascendencia periodística?

R: De muy chico heredé los genes de mi abuelo Pepe por los autos y, aún sin haberlo decía que iba a ser piloto. Un anhelo que se perdió en el tiempo y que se trasladó al fútbol desde mis primeros recuerdos, por lo cual cada vez que en la escuela me han hecho esta pregunta siempre respondí ‘jugador’. A partir de impregnarme de anécdotas de cancha de mi tío abuelo Quico, más la constante fuente de información de mi abuela -la cual convivía conmigo- y el cariño por la escritura de mi padre y de mi madre, se forjó en mí el amor por el periodismo en general y el deportivo en particular.

Cuando Argentina saltó al Monumental en el 78 ya llevaba un gol de ventaja, no sólo por Videla sino por la muchedumbre animosa con las manos atiborradas de papelorios. Nacer llamándose Federico Winer, un nombre que, en España al menos, es especialmente sonoro, dorado, ¿no es un chollo? ¿Cuál es su nombre, completo, a propósito? (No crea que somos tan tarados como parece…).

R: Je, je. Diría que este apellido tiene sus ciclos, ya que no creo que mis abuelos paternos pensasen lo mismo en la difícil Polonia de las Segunda Guerra Mundial, de la cual emigraron. Por cierto, el nombre completo es Federico Martín Winer; en Argentina, a diferencia de España, usamos dos nombres y sólo el apellido paterno. Y respecto a lo del Mundial ’78, más allá del resultado deportivo y los papelitos, estoy convencido de que fue una derrota en todos los sentidos.

Díganos, querido: ¿Qué le gusta hacer al Winer cuando no escribe? ¿Qué lee, mira, come…? Recomiende libros, películas, música, lugares en que pasar las vacaciones…

R: Soy deportista de alma y me gusta vivir el fútbol desde todas sus perspectivas. Por ello intento ser arquero en un equipo de fútbol sala y también árbitro de fútbol 11, una tarea que me ha cambiado muchísimo la perspectiva con la que mirar un partido y, sobre todo, con la que evaluar la labor de un juez. Mi otra cara laboral son las telecomunicaciones y la informática, donde realizo trabajos e investigo el mundo de los ordenadores. Así, aporto un granito en comunidades de sistemas Linux, etc.

Recomiendo tres escritores; el escocés Irvine Welsh (“Escoria”, “Extasis”, “Trainspotting” y “Porno” & “The Acid House”), el norteaméricano John Katzenbach (“El Psicoanalista”, “La historia del loco”, “Al calor del verano”) y George Orwell (“1984” y ‘Rebelión en la Granja’). Por último “La sombra del Viento”, de Carlos Ruiz Zafón y “El Padrino”, de Mario Puzo.

En música voy desde The Doors a las fantásticas murgas de Uruguay. Para colaborar al intercambio cultural, a mis amigos en Europa siempre les sugiero que escuchen la obra completa de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Lo mismo en cine con toda la obra de Stanley Kubrick.

También nosotros recomendamos “1984”. Más de uno comenzaría a pensar… ¿Y cómo llegó a su Olé?, ¿de dónde provenía?

R: Arribé a partir de una pasantía mientras estudiaba periodismo. Hasta entonces, había escrito en algunos medios (revistas, radio, TV) principalmente del Gran Buenos Aires.

Grande y en celo, como anuncia Hernán Gaffet ¿Puede confesar su equipo o es un anónimo sentimental?

R: No tengo problema en decirlo porque es una forma de colaborar a desdramatizar este ambiente. Sobre todo en la Argentina, donde se ha desvirtuado al respecto. Soy de Banfield.

¿En que día, de qué año, aterrizó el chico de Banfield en la sufrida España para quedarse?

R: Llegué a Barcelona en mayo de 2002, aunque no como corresponsal del diario. Comencé a trabajar como tal en el 2004, siempre entregado “en cuerpo y alma” a la labor.

¿La vida de un corresponsal, más allá de melancolías familiares, es más cómoda que la del periodista usual?

R: No es una cuestión de comodidad, sino de otras responsabilidades y de hacer un seguimiento de la información distinto a la rutina de cubrir los entrenamientos de un equipo, por citar un ejemplo. Por otra parte, además de extrañar a los seres queridos, se añora la compañía de la redacción. Es la otra familia de todo periodista.

Mire, no nos mienta, ¿los españoles no cree que estamos/somos histéricos? ¿Qué opinión tiene un argentino en España de los españoles?

R: ¡Al contrario! La gente aquí vive sin muchas histerias propias de Buenos Aires y de las grandes ciudades de mi país de origen. Personalmente me encanta poder vivir en Cataluña.

¿Le interesan las confrontaciones políticas españolas?

R: Sí, porque me apasiona la política (otra herencia grata de mi abuela). De todos modos vivo en una suerte de prisión electoral, porque como ciudadano comunitario -italiano- en España sólo puedo votar en las municipales. Una injusticia que no pueda hacerlo en las generales, derecho que sí ejerzo en Italia y en Argentina por correo. Así, ¡sufrago en todos lados menos en donde vivo!

La ley electoral, siempre tan coherente. Demos un giro: ¿en qué estado de salud se encuentra Argentina?

R: En la conciencia general de la sociedad hay ‘mejoras’. Mejoras que a mis ojos son intangibles en el día a día para la gente que conozco, a la cual veo trabajar en las mismas condiciones que cuando me fui.

¿En qué lugar de Argentina recomendaría pasar unos días? Si quisiéramos marchar a un estadio, ¿cuál es el ideal: Gigante de Arroyito –qué gran nombre -, Bombonera, Monumental?

R: Como destino la Patagonia es un sitio genial. Los estadios de fútbol no son lugares ideales para el turista tipo, pero si realmente alguien quiere conocer la pasión por este deporte en el país no deben quedarse con la ahora típica excursión al estadio de River/Boca. El viaje al corazón del fútbol comienza en los equipos menos poderosos y también en los torneos del ascenso, es decir las categorías menores.

¿Encuentra similitudes entre el ´barrabrabrismo´ y los constantes incidentes en el fútbol español, el italiano, el holandés…? ¿Tiene solución?

R: En absoluto. Son problemáticas completamente distintas, porque en la Argentina los barrabravas son generalmente el brazo armado de una clase de políticos y en España -junto al resto de Europa- estos grupos tienen escasa o nula conexión con los dirigentes del Estado. En Sudamérica la ecuación para acabar con los enfrentamientos es casi imposible de resolver en la realidad social actual.

¿Cómo suele ser el trato periodístico con los jugadores de la Liga? ¿Mejor, peor, que con los futbolistas del torneo argentino?

R: El jugador argentino es integrante de un corporativismo en el cual si saca los pies del plato suelen crucificarlo. Uno que juega acá en España me comentaba que se siente más cómodo en la Liga, porque si los compañeros lo ven hablando con el técnico no piensan que tira agua para su molino. Por norma general, el futbolista español se toma menos a la tremenda lo que escriban o lo que digan de él. Puede que tenga que ver la forma en que se vive acá y allá este deporte.

Probemos con una buena dosis de ciencia ficción: usted ahora, repentinamente, se convirtió en secretario técnico, yo en su presidente. Figuraciones extrañas. Yo le pido, si me lo permite, nombre de jugadores del fútbol argentino aptos para fichar en mi equipo.

R: Voy a opinar más allá de los conocidos de Boca y de River, que ya tienen un pie y medio en España. Dos goleadores: Mauro Zárate, de Vélez y Mariano Pavone, de Estudiantes. Mediocentro: Bolatti, de Belgrano de Córdoba. Lateral: Villagra, ex Central (hoy River). Arqueros: JP Carrizo y Oscar Ustari. Mediapunta: Leonel Núñez, de Argentinos

Uy, ese Ustari. Oiga, ¿está en crisis el fútbol argentino?, ¿sólo adormilado?

R: Se sufre el lastre de jugar dos torneos cortos al año. En los ’90 esta idea se vendió como algo novedoso que le daba la posibilidad a los menos poderosos de pelear arriba, aunque lo cierto es que es un modelo para poder vender al extranjero cada seis meses. Exportar jugadores es la nueva industria nacional. En selecciones, la Argentina es respetada en todos los sitios por historia y los nombres de sus integrantes, aunque desde el Mundial ’90 que el equipo no realiza una actuación de primer nivel en una gran competición.

¿Sabe lo que decía el listo de Bernabéu? “Todo buen equipo debe tener al menos dos argentinos y ningún inglés”.

R: Los buenos jugadores no se distinguen por nacionalidades, sino por cualidades propias. Dicho esto, es cierto que en general la mentalidad del argentino es de ir al frente a pesar de cualquier adversidad, lo que le imprime otro ánimo al vestuario.

Los hay que no fueron tan al frente… Di Stéfano, en cambio, sí. ¿Existe alguien que cambiara tanto el rumbo de un equipo como lo hizo él?

R: Maradona en el Nápoli vivió algo similar, pero lo de Alfredo fue una acción más sostenida en el tiempo, algo que Diego no pudo realizar en Italia. De todos modos son incomparables, porque no fueron contemporáneos y lo considero una condición fundamental para poner la balanza en marcha.

¿Veremos el día en que el mercado argentino varíe su necesaria vocación exportadora? ¿Seremos ricos, Winer, tendremos dinero suficiente, en alguna época, como para llevarnos a figuras españolas de la talla de Oleguer?

R: El mercado argentino es comprador a nivel de Sudamérica. Eso sucede no por una gran diferencia económica, sino porque es el trampolín de esos muchachos para aterrizar en Europa. Hace algunos años, un semiretirado Josep Guardiola estuvo cerca de River. Será difícil que un futbolista de la Liga, o cualquier torneo importante de Europa, viaje en el esplendor de su carrera al otro lado del mundo, resignando dinero y escuchando cómo le recuerdan a su familia atrás de los alambrados cada fin de semana.

Vayamos nuevamente al experimento. Ahora a la inversa. Somos opulentos caciques de Arsenal de Sarandi. Pedimos nombres españoles. ¿A quién recomendaría? Mire que vamos sobrados de cartera. Y a los del alambrado los conseguimos callar.

R: Iniesta, Jesús Navas, Casillas, Santiago Cazorla, Fran Yeste, Riki y Silva del Valencia. Los clubes españoles tienen que animarse a promover más pronto a sus canteranos: la solución a muchos problemas viene de abajo.

Para problemas el de Vitoria. ¿Existe en su país alguien tan satrapilla como Dimitri Piterman?

R: Uno llora si mira el estado de muchos libros contables de los clubes…

Coco Basile, Luis Aragonés. Tanta juventud aterra. ¿Qué diagnóstico hace de ambas selecciones?

R: Si consiguen resultados y buenos rendimientos, entonces serán sabios. De lo contrario, dinosaurios. A pesar de los buenos apellidos que hay en ambas nóminas dudo que los dos conjuntos puedan conseguir triunfos importantes.

¿Sería tan poderosa la selección argentina si sus máximos talentos no jugaran en Europa?

R: La participación en las ligas europeas transmite una variedad conceptual y de preparación física que aporta un valor añadido en lo individual.

Mire, se hacen esfuerzos, pero no comprendemos todavía a Riquelme. Es más, le juzgamos por egoísta. ¿Usted le entiende, sabe lo que tiene en la cabeza Román?

R: Riquelme está en su total derecho de actuar como le plazca, aunque eso lo condenó al ostracismo en el fútbol europeo. Tenía calidad para haber hecho más en este continente y se ahogó en un vaso de agua.

Cierto, se ahogó sabiendo nadar. ¿A Gago e Higuaín les vaticina un futuro parecido al de tantos jovenzuelos con el talento devorado por ese gran aspirador que es el Madrid del XXI?

R: Ambos tienen claras sus ideas y eso es un condimento fundamental. Igualmente, si el Real Madrid fue capaz de comerse a Ronaldo y a tantos entrenadores entonces nadie está inmune a correr ese riesgo.

Pobrecitos. ¿No le parece que Gago en el Barça ya sería estrella refulgente?

R: El Barça es un equipo más aceitado. Evidentemente cualquier nuevo engranaje entraría mejor y más rápido en funcionamiento.

Tenemos por aquí cerca a un apasionado de Esteban Cambiasso. Un error más del Madrid. ¿Qué piensa sobre el Cuchu? ¿usted también cree que podría ser titular en cualquier equipo?

R: Lo de titular en cualquier equipo está reservado a un selecto grupo de futbolistas. Hoy lo integran hombres de la talla de Drogba, de Eto’o, de Ronaldinho, etc. Cambiasso no está, ni ha estado, a ese nivel. Ocurre que con su llegada tan joven a los flashes de Chamartín potenció su mediatización.

Eso le decimos al apasionado, pero no hay forma de que deje de hiperbolizar. Más hipérboles: ¿Exagera quién sitúa ya a Messi en la cúspide del fútbol?

R: No hay dudas de que apunta a lo más alto, pero hay que tener en cuenta que recién cumplió 50 partidos en Primera y excepto los tres goles en el clásico contra el Real Madrid no pasó grandes pruebas de fuego. El tiempo y sus actuaciones en las citas clave determinarán cuál es su techo. También hay que estar atentos al tema de las lesiones, que hasta ahora lo han perjudicado bastante.

Van 3 nombres: Saviola, D´Alessandro y Aimar. NuevosMaradonas convertidos en gente apta pero sin boato ni brillo. ¿Qué les pasó?, ¿Agüero logrará el desafío de escaparse del grupo?

R: El afán vendedor del fútbol argentino, junto a los intereses de muchos implicados en ambos lados del océano, genera expectativas muy grandes sobre algunos fichajes. Cuando llegan acá, por las cifras que se pagaron, todos esperan un crack consolidado de primer nivel y se encuentran con un chico que debe adaptarse a las presiones y las nuevas responsabilidades. Personalmente separaría el caso de Saviola de los otros dos. A Javier lo perjudicaron las circunstancias políticas del Barcelona. No hay dudas de que esto mermó sus posibilidades de triunfar, como lo ha hecho Eto’o. No tiene la calidad del camerunés, pero es un jugador equivalente a Giuly y es más que Gudjohnsen. S in embargo, en la 06/07, jugó bastante menos que el islandés. Ojalá pronto pueda afianzarse como titular en un equipo, porque tiene 24 años y puede ofrecer buenas temporadas por el olfato que posee en el área. A D’ Alessandro lo mató ese coqueteo con el Barça de Gaspart y, después, aterrizar en la Bundesliga, donde era sapo de otro pozo. Es un buen nombre para el Zaragoza y no lo está haciendo mal, pero ese es su techo en el mundo del fútbol europeo. A Pablo Aimar las lesiones siempre le jugaron una mala pasada y, futbolísticamente, no repitió lo de River. Me da la sensación de que sus seguidores están esperando que haga dos toques de calidad para decir “ahí está, vieron que es bueno, no lo critiquen”. Y lo cierto es que nunca estuvo a la altura de la elite. En el caso de Agüero, si es bien llevado por su entorno, sí que lo veo haciendo las cosas que lo consagraron en Independiente. Un buen punto a favor es que tiene un físico más fuerte que los otros.

Fabián Ayala. ¿Se marcha de València aún sin quererlo?

R: Así lo quiso Carboni. Quiero ver a quién trae que ofrezca ese rendimiento en la zaga central, porque las compras que hizo desde Italia hasta ahora aportaron poco y nada al equipo.

¿No es un lastre para el fútbol argentino que a cada 10 minutos se intente descubrir un sucesor de Maradona?

R: El apellido Maradona es una carga para la visión de los europeos sobre el fútbol argentino, ya que cada dos por tres se les vende una frase de ocasión para promover un fichaje millonario. Dentro del país, el mito de Diego es tan grande que es inalcanzable para el resto: no tiene herederos.

¿Está perdido?

R: Depende de lo que se entienda por perdido. De todos modos, en el país se han escrito y dicho más cosas sobre Maradona que de Jesús. Tal vez una forma de sacarle peso de la espalda sea, justamente, dejar de hacerle creer que nació en Belén. Ser más suecos, es decir un poco más fríos, con su persona. A propósito les recomiendo un buen cuento, de Juan Pablo Feinmann, que se titula “Dieguito”.

Lo leeremos. Acabamos, querido, con un interrogante que sino se formula se corre el riesgo de quedar como excéntricos. ¿César Luis o Carlos Salvador?

R: Marcelo Bielsa. Un club de la Liga debería apostar por él.

¡Qué locura!

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